miércoles, 22 de junio de 2011

De boda

Muy bonito, pero utopía al fin y al cabo
Capitán rojillo, jugador de clase que incomprensiblemente ha forjado su carrera en la Tercera y la Segunda B y autor del único gol que en estos momentos campea en el marcador del último cruce de play on entre Dépor y Mirandés. Pablo Infante se nos casa el sábado nada menos que en Zafra (Badajoz) y tiene que estar el domingo en Miranda de Ebro (Burgos) para jugar la finalísima (pincha aquí y verás que es cierto). Como suele decir el tópicazo, los deportistas están hechos de otra pasta (no del Licor del Polo de toda la vida como tú y como yo). Por eso, Infante estará en Anduva y estará descansado, relajado, preparado a tope para darlo todo en la final. Mejor que no te hagas líos. Para ya de pensar cosas raras.

Porque tú eres de los que creen que se agarrará una tajada durante el banquete que hará historia, que si el vermú, que si el vino blanco con el pescado, que si el tintorro con el corderazo, que si la barra libre... Tú piensas que además estarán en la boda todos sus compañeros del Mirandés, como es lógico. Que irán al hotel a darle la serenata hasta las cinco de la mañana, apurando las últimas botellas de Freixenet calentuzo bajo la ventana, tirados en los jardines del aparcamiento.

Ya te estás imaginando a Alaín Arroyo orinando en el seto, con ese tambaleo tan característico de la madrugada, bufando por la nariz como un buey, con una de las solapas de la camisa fuera del pantalón y la corbata anudada alrededor de la cabeza. También al portero Wilfred, tirado en el césped como una cucaracha y gritando frases soeces, exhortando al novio a la hazaña sexual, con la risa floja. Y llamando a voces al camarero para que el ponga el último güishhhquito, joderrr. También ves al novio, diciéndole a su enamorada: "fuguémonos a Brasil, cariño ¿Ahora? Sí, ahora mismo. Pero... Ahora o nunca. Hagámoslo". Así, al día siguiente, todos hechos trizas y el capitán sin aparecer. Coser y cantar. Un 0-6 de libro.

Nada de eso sucederá. Ningún futbolista del Mirandés estará en Zafra a excepción del novio. Pablo Infante asistirá a la ceremonia con su impoluto traje de chaqué hecho a medida y tendrá un menú especial en el banquete a base de verduritas a la parrilla y un filete a la plancha, sin patatas ni nada. Para beber, agua mineral sin gas. Como las mesas de boda tienen faldones largos, llevará los pantalones cortos puestos debajo y a las doce en punto saldrá corriendo y perderá una bota por la escalera del restaurante.

Lo meterán en un Hammer de cristales tintados que saldrá derrapando de allí con destino a un jet privado, que partirá rompiendo la velocidad del sonido hacia un aeródromo de Miranda de Ebro. No más tarde de la una estará durmiendo a pierna suelta en un lugar ultrasecreto, cerca de Anduva, quizá en el mismo estadio. Descansando, con su novia (ya esposa) a 600 kilómetros de distancia para evitar esas tentaciones que tanto desgastan físicamente a un recién casado.

Más vale que no te hagas ilusiones, borracho del tres al cuarto, salido incurable. Pablo Infante no es como tú o como yo. Él volverá a ser un peligro el domingo por la tarde. No verá dos Antonios Morenos ni dos balones correteando sobre el césped. Tampoco será capaz de encender una barbacoa con el aliento ni le temblarán las piernas de probar posturitas la noche anterior. Eso te pasaría a ti. Los futbolistas están hechos de otra pasta. O eso dicen.

martes, 21 de junio de 2011

La tortilla rusa


El domingo me quedé bastante jodido con el resultado porque por mucho que tratemos de convencernos, sólo nos queda agarrarnos a una remota posibilidad para ascender. Es cierto que el Mirandés ha perdido en Anduva 25 puntos esta temporada y que ha hecho mejores números como visitante (40 puntos) que como local (32). Sin embargo, su sangría en casa procede fundamentalmente de empates (8), no de derrotas (sólo 3). Si a esas cifras unimos que los 90 minutos son los que deciden un ascenso y no un partido, la conclusión es bastante funesta.

viernes, 17 de junio de 2011

El otro play off

Héroes o villanos. Depende de dónde se haga la pregunta
Carlos Pouso Lejonagoitia (sí, no he escrito el apellido aporreando las teclas al azar), 50 años, vasco de Lejona (Vizcaya). Carlos Terrazas Sánchez, 49 años, también vasco, también de Vizcaya, pero del mismo Bilbao. Duelo de superhéroes en los banquillos para decidir cuál de los dos asciende a Segunda División, un territorio en deuda con ambos porque en aquel lugar ambos fueron villanos, en el mismo lugar pero en diferente momento, como en una realidad paralela. El día 26, una ciudad castellana alcanzará una cumbre en la que nunca estuvo para desgracia de la otra. Pero además, uno de dos entrenadores, paisanos y casi coetáneos, podrá reparar su particular deuda con la historia, una historia en la que aparece una piedra en la que tropezaron los dos. Hay un segundo play off en esta final, el de Terrazas versus Pouso, dos aspirantes para una única tirita que sólo puede tapar una herida.

miércoles, 15 de junio de 2011

Nos oculta la verdad

De vez en cuando, Terrazas nos alegra el día con uno de sus geniales epitafios. Preguntado por las características del juego del Mirandés dijo que "es un equipo potentísimo, con muchos jugadores vascos pero en contra de lo que muchos dicen, juegan al fútbol de maravilla". Después, toreó al natural: "no cortan los troncos con los dientes". Pues siento decirlo con esta crudeza pero Terrazas miente al afirmar tal cosa.

Como bien sabéis los lectores habituales de este blog, siempre procuramos profundizar, ir más lejos, rebuscar entre papeles, informes y legajos hasta dar con la verdad de las cosas y sacarla a la luz. De nuevo lo hemos logrado al tener acceso al álbum de fotos familiar de Lambarri, de donde hemos rescatado una imagen del campeonato de Aizkolaris juvenil celebrado en Zalla en julio de 1998 que pone en evidencia a Terrazas. Como era su costumbre por aquella época, Lambarri se ayudó de una barra de pan para trocear los troncos porque, según declaró al Zalla Herald, "las cabezas de hacha me producen después un poquito de ardor de estómago y las hogazas no las abarcas bien con las manos".

Tres álamos, cinco olmos y cuatro robles se metió aquel día Ánder entre pecho y espalda, que volvió desconsolado a casa porque sólo pudo ser séptimo con tan discreto resultado. Se tomó su Alka Seltzer, se mondó la piñata con un escoplo y poco después abandonó este tradicional deporte y se decantó por el fútbol, previo paso por la consulta del dentista, que ahora disfruta de un retiro dorado en Barbados. Durante la temporada y media que Lambarri jugó en Guadalajara tuvo lugar, mira qué casualidad, la desaparición de la fila de chopos que había tras la grada Suroeste sin que figure ninguna factura de jardinería en las oficinas del club en pago por ese trabajo. ¿Quién lo hizo?¿Por qué?¿Lo consintió el club sabiendo que despejaba la vista del campo desde el puente? Está claro que, una vez más, Terrazas nos oculta la verdad.

Lambarri prepara un tronco para hacerlo rodajas a panazos

martes, 14 de junio de 2011

La imagen que nadie vio del sorteo

El sagaz becario de Dporvida ha aparecido hoy por la redacción. Eso, ya de por sí, es una noticia de primera plana. Pero lo mejor es que estuvo trabajando ayer hasta la madrugada haciendo periodismo de investigación. Semejante concatenación de prodigios ha servido para que podamos publicar, con regio orgullo y satisfacción, una imagen hasta ahora inédita del sorteo del último cruce de play on en la que se puede apreciar lo que sucedió ayer en realidad en la ciudad del fútbol de Las Rozas. La imagen explica con claridad por qué el presidente del Dépor, German Retuerta, escogió la bola que nos obliga a jugar la vuelta de la final en Miranda de Ebro en lugar de hacerlo en el Escartín. De hecho, en la fotografía se le ve contrariado, lívido de pánico, tembloroso, acogotado, rígido. Quizá más cosas, pero mi vocabulario no da para tanto.

Qué mano, presi

Prueba de agilidad visual: averiguar en menos de cinco segundos qué mano utilizó Germán Retuerta para extraer la bola durante el sorteo de la final del play on celebrado en la tarde de ayer. Cinco segundos. Esta prueba carece de validez si se emplea más tiempo para resolver el enigma.

Clones. Hoy, Del Nido


Casualmente encontré en un zapping televisivo durante el descanso del Sevilla Atlético-Dépor del domingo este parecido razonable, incuestionable en todos los sentidos. Se trata de un personaje de una antigua serie de dibujos animados llamada "Los autos locos" (Wacky Races en versión original) producida por Hanna Barbera a finales de los sesenta e inspirada en la extraordinaria película "La carrera del siglo" (1965), del magistral Blake Edwards. De ella desgaja los personajes de Pierre Nodoyuna y su perro Patán (en la película el profesor Fate y su ayudante Maximilian, interpretados por Jack Lemmon y Peter Falk), Penélope Glamour (Maggie Dubois, obra de Natalie Wood) y Pedro Bello (El gran Leslie, recreado por Toni Curtis) a los que añaden otros siete coches que completan la parrilla de la serie de dibujos. De los diez coches participantes, nuestro protagonista conduce un viejo sedán de los años veinte llamado "La Antigualla", a bordo del cual encontramos siete diminutos gángster que forman la banda de Mafio (Clyde en el original en honor del legendario atracador de bancos Clyde Barrow). Ahí queda el parecido físico. Cualquier otra lectura es producto de vuestra calenturienta imaginación.

Sácale partido a tu multiusos

La instalación de una pantalla gigante en el polideportivo multiusos para que los aficionados pudieran ver el domingo el Sevilla Atlético-Dépor nos ha dado una sencilla idea para ir un poco más lejos y que el deportivismo pueda usar el pabellón de forma permanente. Kristian Pielhoff (sí, joder, el vasco del bricolaje, cagüental) nos ha ayudado a llevarla a cabo en 5 sencillos pasos. Lo ha titulado "Hoy en Bricomanía, sácale partido a tu polideportivo multiusos".