miércoles, 31 de agosto de 2011

Ese 9 es el equipo

Venga, va. Abro el chiringuito. Dos meses de vacaciones es aceptable. Personalmente prefiero la mítica cifra de tres meses, pero no me queda otra con el balón ya rodando. Escribo esto antes de conocer la identidad del misterioso delantero que nos prepara Vallejo. Ese 9 que se está haciendo de rogar y que, a juzgar por el suspense, bien podría ser Rooney.

En el fondo me vale con que no sea Míchel u otro como él, astros que brillan menos que una bombilla de bajo consumo pero que se llevan nuestros fajos a carretilla. Tentado estuve de advertir sobre Pachón cuando el nombre saltó a los titulares pero pronto comprendí que no sería necesario.

jueves, 30 de junio de 2011

Hala, a hacer socios por ahí


Estoy un poco hasta los huévedos de que alguna gente de Guadalajara de toda la puta vida (nacidos, criados, estudiados, pacidos y reproducidos aquí) me felicite en la calle por el ascenso. Cada vez que lo hacen les pregunto que por qué me dan a mí la enhorabuena en lugar de dársela a ellos mismos. Entonces te responden aquello de "yo no soy socio". Ante eso, yo me pongo bravo y les digo "pues hazte", a veces hasta añado un "joder" con cara de pocos amigos al final de la frase, para enfatizar y eso. Unos dicen que ahora se lo pensarán por haber ascendido, otros que les viene mal porque los fines de semana juegan a la petanca, otros que si el dinero (alguno incluso te lo casca con un polo puesto de esos con un caballo bordado más grande que su cabeza que vale medio abono).

Nos vemos en Segunda

Adelantando trabajo para EA Sports

Que conste que le acabo de ahorrar a esta empresa una pasta en diseño
Una de las cosas que más me llamaron la atención el domingo fue la ilusión que les hacía a muchos aficionados la aparición del Dépor en un célebre videojuego. Nuestro ascenso a Segunda División (me niego a denominarla por el eslogan de un banco que lleva dándome unos intereses de mierda y cobrándome comisiones hasta por respirar) permite que este entretenimiento hasta ahora carente de interés cuente con un aliciente para su adquisición y uso.

Aunque no dispongo de consola (prefiero consolarme con otro tipo de juegos) prometo echarle un vistazo en algún punto de prueba de cualquier centro comercial, apartando a los chavales a manotazos si es preciso, para comprobar la calidad gráfica de nuestros futuros futbolistas virtuales, a los que el videojuego seguramente otorgará una lentitud exasperante y una torpeza irritante. De momento le propongo a la empresa EA Sports, de manera completamente gratuita y desinteresada, una carátula en condiciones para su comercialización, con Ernesto celebrando el gol de la gloria en Anduva presidiendo la cabecera.

Qué menos que dar la bienvenida al debutante como merece la gesta acontecida el domingo 26 de junio de 2011, fecha que se une al 24 de junio de 2007 en nuestra enciclopedia de la Historia deportivista y que el santoral vincula curiosamente al nombre de nuestra ciudad, ya que es entre otros el día de San José María Robles, presbítero y mártir de Guadalajara-Jalisco (México) que fue colgado de un árbol durante la Revolución Mexicana.

martes, 28 de junio de 2011

Al cielo desde el bendito infierno

Ellos nos aplaudieron. Nosotros les animamos. Emocionante. Para recordarlo toda la vida
Confieso que yo era de los que tenían más bien poca fe en superar la eliminatoria en Anduva. En el descanso, el bar de la esquinita que nos asignaron en el estadio era un ir y venir de caras largas, como de resignación. Otra vez nos habían plantado un centro del campo duro y rocoso, muy difícil de superar raseando el balón. De nuevo estábamos pegando pelotazos arriba y nuestros delanteros se mataban corriendo bajo un calor asfixiante.

miércoles, 22 de junio de 2011

De boda

Muy bonito, pero utopía al fin y al cabo
Capitán rojillo, jugador de clase que incomprensiblemente ha forjado su carrera en la Tercera y la Segunda B y autor del único gol que en estos momentos campea en el marcador del último cruce de play on entre Dépor y Mirandés. Pablo Infante se nos casa el sábado nada menos que en Zafra (Badajoz) y tiene que estar el domingo en Miranda de Ebro (Burgos) para jugar la finalísima (pincha aquí y verás que es cierto). Como suele decir el tópicazo, los deportistas están hechos de otra pasta (no del Licor del Polo de toda la vida como tú y como yo). Por eso, Infante estará en Anduva y estará descansado, relajado, preparado a tope para darlo todo en la final. Mejor que no te hagas líos. Para ya de pensar cosas raras.

Porque tú eres de los que creen que se agarrará una tajada durante el banquete que hará historia, que si el vermú, que si el vino blanco con el pescado, que si el tintorro con el corderazo, que si la barra libre... Tú piensas que además estarán en la boda todos sus compañeros del Mirandés, como es lógico. Que irán al hotel a darle la serenata hasta las cinco de la mañana, apurando las últimas botellas de Freixenet calentuzo bajo la ventana, tirados en los jardines del aparcamiento.

Ya te estás imaginando a Alaín Arroyo orinando en el seto, con ese tambaleo tan característico de la madrugada, bufando por la nariz como un buey, con una de las solapas de la camisa fuera del pantalón y la corbata anudada alrededor de la cabeza. También al portero Wilfred, tirado en el césped como una cucaracha y gritando frases soeces, exhortando al novio a la hazaña sexual, con la risa floja. Y llamando a voces al camarero para que el ponga el último güishhhquito, joderrr. También ves al novio, diciéndole a su enamorada: "fuguémonos a Brasil, cariño ¿Ahora? Sí, ahora mismo. Pero... Ahora o nunca. Hagámoslo". Así, al día siguiente, todos hechos trizas y el capitán sin aparecer. Coser y cantar. Un 0-6 de libro.

Nada de eso sucederá. Ningún futbolista del Mirandés estará en Zafra a excepción del novio. Pablo Infante asistirá a la ceremonia con su impoluto traje de chaqué hecho a medida y tendrá un menú especial en el banquete a base de verduritas a la parrilla y un filete a la plancha, sin patatas ni nada. Para beber, agua mineral sin gas. Como las mesas de boda tienen faldones largos, llevará los pantalones cortos puestos debajo y a las doce en punto saldrá corriendo y perderá una bota por la escalera del restaurante.

Lo meterán en un Hammer de cristales tintados que saldrá derrapando de allí con destino a un jet privado, que partirá rompiendo la velocidad del sonido hacia un aeródromo de Miranda de Ebro. No más tarde de la una estará durmiendo a pierna suelta en un lugar ultrasecreto, cerca de Anduva, quizá en el mismo estadio. Descansando, con su novia (ya esposa) a 600 kilómetros de distancia para evitar esas tentaciones que tanto desgastan físicamente a un recién casado.

Más vale que no te hagas ilusiones, borracho del tres al cuarto, salido incurable. Pablo Infante no es como tú o como yo. Él volverá a ser un peligro el domingo por la tarde. No verá dos Antonios Morenos ni dos balones correteando sobre el césped. Tampoco será capaz de encender una barbacoa con el aliento ni le temblarán las piernas de probar posturitas la noche anterior. Eso te pasaría a ti. Los futbolistas están hechos de otra pasta. O eso dicen.

martes, 21 de junio de 2011

La tortilla rusa


El domingo me quedé bastante jodido con el resultado porque por mucho que tratemos de convencernos, sólo nos queda agarrarnos a una remota posibilidad para ascender. Es cierto que el Mirandés ha perdido en Anduva 25 puntos esta temporada y que ha hecho mejores números como visitante (40 puntos) que como local (32). Sin embargo, su sangría en casa procede fundamentalmente de empates (8), no de derrotas (sólo 3). Si a esas cifras unimos que los 90 minutos son los que deciden un ascenso y no un partido, la conclusión es bastante funesta.

viernes, 17 de junio de 2011

El otro play off

Héroes o villanos. Depende de dónde se haga la pregunta
Carlos Pouso Lejonagoitia (sí, no he escrito el apellido aporreando las teclas al azar), 50 años, vasco de Lejona (Vizcaya). Carlos Terrazas Sánchez, 49 años, también vasco, también de Vizcaya, pero del mismo Bilbao. Duelo de superhéroes en los banquillos para decidir cuál de los dos asciende a Segunda División, un territorio en deuda con ambos porque en aquel lugar ambos fueron villanos, en el mismo lugar pero en diferente momento, como en una realidad paralela. El día 26, una ciudad castellana alcanzará una cumbre en la que nunca estuvo para desgracia de la otra. Pero además, uno de dos entrenadores, paisanos y casi coetáneos, podrá reparar su particular deuda con la historia, una historia en la que aparece una piedra en la que tropezaron los dos. Hay un segundo play off en esta final, el de Terrazas versus Pouso, dos aspirantes para una única tirita que sólo puede tapar una herida.