viernes, 28 de octubre de 2011
El Euro y el Dpor
P.Locas regresa en un plazo récord tras la última de sus colaboraciones. Lo hace muy cabreado, aunque también muy centrado en los temas propios de este blog (liga BBVA y tal). Yo me siento incapaz de resumir sus palabras, pero deduzco que no le gusta el yogur griego.
jueves, 27 de octubre de 2011
Pajaritos, pájaras y pajarones como aviones
![]() |
| Bandada de fornidos pájarones numantinos en plena exhibición aérea |
Ahuyentado por A.-El frío y posible lluvia, B.-Un incipiente constipado, C.-El precio de la entrada, no fui ayer a Soria para ver el partido de la primera jornada de liga suspendido por la huelga. Me ahorre A.-Tres horas de viaje, B.-Unos 50 pavos, C.-El bochorno de ver al Dépor otra vez descompuesto en menos que canta, no un gallo como sucedió el 1 de octubre en Coruña, sino un pájaro, porque ayer no estaba Valerón en el césped, sino especímenes con menos cresta y espolones. Aves sobrevolando nuestras cabezas. De “kikirikí” pasamos a “pío”.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Suspense
De todos los nombres de estadios de España, el del Numancia es quizá el más definitorio. Cuenta la leyenda que la selección de Laponia pidió de rodillas una estufa en el descanso de un partido amistoso celebrado allí, que un equipo islandés se negó a jugar la segunda parte y que hay un cadáver en la última fila en perfecto estado de conservación, un hombre de mediana edad que murió de hipotermia en 1952. Tan bien está que los días de fútbol le van a ver sus nietos, le ponen una bufanda y le abrazan cuando marca el equipo local, aunque con un poco de repelús.
Una imagen y mil palabras
Me espeta el otro día un celebérrimo hincha y forero morado que quizá me precipité "culpando" a Juanra de la lesión de Ryan Harper, que discrepa de mi interpretación de la jugada. Yo le dije que no creía haber culpado al jugador del Hércules de voluntariedad a la hora de causar la lesión, pero que tampoco se puede soslayar que le hace una entrada fea y excesiva cuyas consecuencias serán una operación, una pesada recuperación y una prolongada inactividad, aunque ignoro si la rotura se la produce por la intervención directa del defensor en el pisotón o al caer cuando estaba siendo deliberadamente agarrado. Tras debatir brevemente y de manera amistosa sobre este asunto, lógicamente y como buenos españoles, tomamos unas cañas.
Luego, aprovechando su sopor alcohólico, le partí ambos fémures.
Me mantengo en mis trece de que la entrada de Juanra es desproporcionada e inoportuna, pero también sostengo que yo no culpé al lateral alicantino de querer lesionar de manera alevosa, aunque sí de haber causado la lesión de Harper, cosa que es distinta e indiscutible. Muchos recordamos aún la entrada de Goikoetxea a Maradona, ejemplo perfecto de ánimo de derribar y de causar daño a la vez. ¿Se puede deducir que también hay voluntad de lesionar? Eso ya es más complejo de determinar.
En las últimas jornadas hemos visto graves lesiones de ligamentos en Primera (Vadillo del Betis, Canales del Valencia o Gurpegui del Athletic de Bilbao). Todas ellas se producen en jugadas más bien accidentales. Vadillo en una disputa cuerpo a cuerpo del balón en carrera, Canales al bajar la pierna cuando intenta controlar un envío de espaldas con un jugador presionándole que no le hace ni siquiera falta y Gurpegui al pisar mal tras saltar para evitar una entrada al suelo. De las tres, tal vez la de Gurpegui sea la única en la que se puede responsabilizar remotamente al rival (Mathieu) porque sin haber apenas roce, el salto del jugador lesionado se produce para evitar la entrada.
La diferencia con la lesión de Harper es que el escocés es agarrado primero y pisado después. Sigo sin encontrar una repetición en video de la jugada que me permita "culpar" directamente a Juanra, cosa que no creo haber hecho... todavía. Entretando, me conformo con una imagen fija, una posible recreación plausible del lance que acabará con nuestro delantero en un quirófano. Ahí va, con brindis para Hergé y Steven Spielberg.
Luego, aprovechando su sopor alcohólico, le partí ambos fémures.
Me mantengo en mis trece de que la entrada de Juanra es desproporcionada e inoportuna, pero también sostengo que yo no culpé al lateral alicantino de querer lesionar de manera alevosa, aunque sí de haber causado la lesión de Harper, cosa que es distinta e indiscutible. Muchos recordamos aún la entrada de Goikoetxea a Maradona, ejemplo perfecto de ánimo de derribar y de causar daño a la vez. ¿Se puede deducir que también hay voluntad de lesionar? Eso ya es más complejo de determinar.
En las últimas jornadas hemos visto graves lesiones de ligamentos en Primera (Vadillo del Betis, Canales del Valencia o Gurpegui del Athletic de Bilbao). Todas ellas se producen en jugadas más bien accidentales. Vadillo en una disputa cuerpo a cuerpo del balón en carrera, Canales al bajar la pierna cuando intenta controlar un envío de espaldas con un jugador presionándole que no le hace ni siquiera falta y Gurpegui al pisar mal tras saltar para evitar una entrada al suelo. De las tres, tal vez la de Gurpegui sea la única en la que se puede responsabilizar remotamente al rival (Mathieu) porque sin haber apenas roce, el salto del jugador lesionado se produce para evitar la entrada.
La diferencia con la lesión de Harper es que el escocés es agarrado primero y pisado después. Sigo sin encontrar una repetición en video de la jugada que me permita "culpar" directamente a Juanra, cosa que no creo haber hecho... todavía. Entretando, me conformo con una imagen fija, una posible recreación plausible del lance que acabará con nuestro delantero en un quirófano. Ahí va, con brindis para Hergé y Steven Spielberg.
martes, 25 de octubre de 2011
Las cuentas del fútbol tampoco salen
Nueva contribución de P.Locas, esta vez reflexionando sobre la contaminación que causa el vil metal en las turbulentas aguas del deporte rey. Gracias infinitas y tranquilo por mi parte, puesto que nunca cobrarás en dinero tu aportación a este blog, al menos no tanto como merece. Ya que el autor menciona en su artículo el programa de Quique Pastor, SER deportivos, aprovecho para agradecer al periodista Sergio Alberruche que mencionara ayer esta insignificante bitácora del Dépor a través de las ondas herzianas alcarreñas. Por si algún desconfiadillo duda de que esto sea cierto, ahí va el LINK.
Clones. Hoy, otra obra de arte: Jonan
Continuamos con la serie de parecidos razonables con otra obra de arte más, la de Jonan García y su particular oveja Dolly. Os prevengo que el FBI ya ha contactado conmigo para que le busque un doble en condiciones a Bin Laden tras el estrepitoso fracaso de mezclar su cara con el pelo y la barba de Gaspar Llamazares con demanda de responsabilidad civil de por medio y todo. Estamos en conversaciones que podrían acabar cuajando, por lo que no descarto acabar el año en Guantánamo con un manzana en la boca y una cuerda oprimiéndome el escroto y el cuello al mismo tiempo. Si este parecido os parece bueno, que lo es, es que no tenéis ni idea de esto. Esperad al siguiente, que está ya en la cocina. Será absolutamente inmejorable, más aclamado aún que el de Rodri. Os doy mi palabra de que el listón quedará a una altura con el próximo que ni Serguei Bubka podrá superarlo.
lunes, 24 de octubre de 2011
Con que A y B
![]() |
| Machín, matemático vocacional |
Me soplan el otro día por la calle que Terrazas está molesto con el entrenador de nuestro próximo rival (Numancia), el soriano Pablo Machín, por unas presuntas declaraciones realizadas en vísperas de la primera jornada de liga, la que quedó aplazada por la huelga y que jugaremos pasado mañana. En ellas, Machín habría dicho que su equipo tenía un 110 % de probabilidades de ganar el encuentro en aquel momento, cosa a todas luces revolucionaria que podría torcer irremisiblemente las órbitas planetarias del Sistema Solar y obligar a andarse con mucho ojo en Cabo Cañaveral al calcular la trayectoria de los cohetes.
El rodeo de Ernesto
No quiero ni pensar en qué tipo de sustancias consumió Anquela cuando decidió que el Alcorcón no renovaría a Ernesto Gómez en junio de 2010, cuando el equipo amarillo ascendió a Segunda dejando en la cuneta por minutos al Ontinyent, que nos había despachado a nosotros en la primera eliminatoria de aquel play off. En las nueve jornadas transcurridas no sólo ha metido cuatro goles, sino que se ha hartado de dar asistencias que han acabado en la red, interviniendo directamente en la mayoría de los goles del Dépor y demostrando que incluso subiendo un escalón en la competición va, a ratos, sobrado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




